Las mordeduras de garrapatas aumentan en Estados Unidos este año. Esto es lo que necesitas saber

Por Amelia Twyman, States Newsroom vía New Jersey Monitor
WASHINGTON — La temporada alta de garrapatas ya está aquí en Estados Unidos, y tras un inicio de temporada especialmente intenso, los expertos instan al público a mantenerse alerta y tomar medidas preventivas.
Las visitas mensuales a salas de emergencia por mordeduras de garrapatas se dispararon en abril hasta alcanzar su nivel más alto desde 2017, y se mantuvieron elevadas durante mayo y junio, según el rastreador de mordeduras de garrapatas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).
Aunque es difícil predecir cómo se comportará el resto de la temporada, dado que la actividad de las garrapatas depende de varios factores, sí ha habido una expansión geográfica reciente de las áreas que habitan estos insectos, afirmó Pilar Fernández, ecóloga de enfermedades y profesora asistente en la Universidad Estatal de Washington.
Estos pequeños chupasangres, que tienden a proliferar en climas cálidos, se están extendiendo a lugares que antes eran demasiado fríos para su existencia, señaló durante una sesión informativa de SciLine para medios de comunicación el 1 de julio, a medida que suben las temperaturas en Estados Unidos y el resto del mundo.
Con más garrapatas llega un mayor riesgo de que las personas desarrollen enfermedades transmitidas por estos insectos, como la enfermedad de Lyme, el síndrome de alfa-gal y la anaplasmosis. Por ello, los investigadores animan a la población a informarse y aprender a protegerse de las mordeduras cuando salen al aire libre.
¿Qué está pasando este año?
Según los CDC, se estima que 31 millones de personas son mordidas por garrapatas cada año, y la mayoría de los encuentros ocurren entre abril y octubre. Pero en 2026, las visitas a urgencias comenzaron a aumentar desde marzo.
Los viajes semanales a salas de emergencia por mordeduras de garrapatas también aumentaron en todas las regiones de EE. UU., excepto en la región centro-sur, según datos del rastreador en línea al 28 de junio.
El calentamiento global es sin duda una de las razones detrás de este reciente aumento en la actividad de las garrapatas, aunque Fernández señaló que el panorama completo es mucho más complejo.
Debido a que las garrapatas pueden vivir hasta dos o tres años, resulta difícil comprender los efectos estacionales retrasados del aumento de las temperaturas o las precipitaciones sobre su población, explicó.
Otros factores, como las condiciones ambientales locales y el tiempo que las personas pasan al aire libre, pueden influir en los encuentros anuales con garrapatas, agregó.
Cada primavera y verano, dijo, la gente le pregunta si será un “año grande” para las garrapatas, una pregunta “realmente difícil de responder, porque no es igual en todos los lugares”.
La mayoría de los casos de garrapatas se registran en el noreste y el medio oeste, pero se encuentran diferentes especies de garrapatas en todas las regiones del país. Y a medida que la población se expande hacia zonas donde las personas no saben cómo protegerse y no están acostumbradas a revisarse en busca de mordeduras, crece la amenaza de contraer una infección transmitida por garrapatas, señaló Fernández.
Enfermedades transmitidas por Garrapatas
Las garrapatas portan patógenos que transmiten a los humanos al morder la piel y alimentarse de su sangre. Una mordedura de garrapata sin tratar puede derivar en el desarrollo de una de casi 20 enfermedades humanas distintas en Estados Unidos, la más común de las cuales es la enfermedad de Lyme: cerca de 476,000 pacientes son tratados anualmente, según los CDC.
Otra infección transmitida por garrapatas que ha ido en aumento es el síndrome de alfa-gal, que provoca una reacción alérgica grave tras consumir carne roja u otros productos de origen animal que contienen la molécula de azúcar alfa-gal. Está asociado principalmente con la garrapata estrella solitaria, distribuida en el noreste, el sur y el medio oeste de Estados Unidos.
Los síntomas iniciales de las enfermedades transmitidas por garrapatas son inespecíficos y a menudo similares a los de una enfermedad común, como fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y dolor articular, según Álvaro Toledo, profesor asociado del Departamento de Entomología de Rutgers, quien también participó en la sesión informativa del 1 de julio.
“Los médicos deben estar atentos y ser conscientes si reciben a un paciente con síntomas compatibles con una enfermedad transmitida por garrapatas”, afirmó.
¿Qué hacer si se encuentra una garrapata?
Si se detecta una garrapata en la piel, Toledo indicó que la respuesta adecuada es primero retirarla rápidamente con pinzas, sujetándola y tirando de ella en un movimiento vertical, luego desinfectar la zona y vigilar la aparición de signos de enfermedad.
Por otro lado, las personas no deben intentar quemar la garrapata para retirarla ni aplicar vaselina sobre la mordedura, advirtió Adela Oliva Chávez, profesora asistente en la Universidad de Wisconsin-Madison e investigadora especializada en garrapatas, durante la sesión informativa.
“Esos son mitos”, enfatizó.
Las garrapatas normalmente no transmiten infecciones hasta después de haber estado adheridas a la piel durante 24 horas, razón por la cual los CDC recomiendan que las personas intenten retirarlas lo antes posible dentro del primer día.
Sin embargo, los expertos afirman que la forma más eficaz de prevenir enfermedades transmitidas por garrapatas en humanos es limitando la exposición a estos insectos desde un inicio.
Toledo señaló que las personas deben usar aerosoles químicos como la permetrina en su ropa y repelentes de insectos convencionales en la piel para mantener alejadas a las garrapatas. También es recomendable usar ropa larga y de colores claros al pasar tiempo en bosques y otras áreas con abundante vegetación, donde las garrapatas son comunes.
Pero, agregó como recordatorio para el público, no existe “una zona de riesgo cero en ningún lugar al salir… incluso en tu propio patio, el riesgo no es cero”.
Las personas pueden reducir aún más sus probabilidades de sufrir una mordedura de garrapata revisando a sus mascotas con la misma frecuencia con que se revisan a sí mismas, según Oliva Chávez. Los perros y gatos pueden traer garrapatas fácilmente a la casa desde el exterior, y si aún no están adheridas a la piel del animal, pueden trasladarse a los humanos, explicó.
Esta traducción fue proporcionada por Americano Newspaper, en asociación con el Centro de Medios Cooperativos de la Universidad Estatal de Montclair, y cuenta con el apoyo financiero del Consorcio de Información Cívica de NJ. La historia fue escrita originalmente en inglés por States Newsroom vía New Jersey Monitor, y se vuelve a publicar en virtud de un acuerdo especial para compartir contenido a través del Servicio de noticias de traducción al español de NJ News Commons.
This translation was provided by Americano Newspaper, in association with the Center for Cooperative Media at Montclair State University, and is financially supported by the NJ Civic Information Consortium. The story was originally written in English by States Newsroom via New Jersey Monitor, and is republished under a special content-sharing agreement through the NJ News Commons’ Spanish Translation News Service.